Acercate al oído izquierdo de mi pecho
donde oigo a medias las palabras intensas
que queriendo y no queriendo
soplas al viento con intención de lastimarme
Susurra ahí lo que calla tu mirada,
lo que baila en la punta de tu lengua espada
Afilada de malas intenciones
de improperios y respuestas a preguntas inciertas
y deseos ahogados, salpicados por el gusto de la indiferencia










